Antes de decir que sí a una prueba médica, conoce sus riesgos y beneficios
Cuando Lori Baute escuchó por primera vez sobre las resonancias magnéticas preventivas de cuerpo entero, descartó la idea.
“Escuché que Kim Kardashian se había hecho una, y también otras personas ricas”, dijo Baute. Pero, a sus 59 años, le preocupaba su salud a largo plazo. Tiene antecedentes familiares de cáncer y es una cuidadora fundamental para su madre, que está envejeciendo, y para su hermano adulto con necesidades especiales.
Después de que a una amiga cercana le diagnosticaran cáncer de vejiga, Baute decidió pedir una cita en una clínica que ofrece estudios de cuerpo entero cerca de donde vive, en Ocala, Florida. Recibió los resultados una semana después. Uno de los principales hallazgos: tenía lesiones en el páncreas.
“Cuando recibí ese resultado, realmente me asusté muchísimo”, dijo.
Preocupada por la posibilidad de tener cáncer de páncreas, Baute compartió los resultados con su gastroenterólogo, quien ordenó una resonancia magnética específica de seguimiento. Esa prueba mostró que las lesiones eran quistes benignos.
La experiencia de Baute es cada vez más común a medida que las compañías promocionan directamente a los consumidores estudios de cuerpo entero como una manera de detectar el cáncer y otras enfermedades de manera temprana.
Pero ninguna de las principales asociaciones médicas —incluidas la Asociación Americana del Cáncer y el Colegio Americano de Radiología— recomienda estos estudios para personas que no tienen un riesgo muy elevado de ciertos tipos de cáncer.
Incluso las pruebas de detección que los médicos sí recomiendan pueden presentar algunos de los mismos motivos para actuar con cautela.
CONSEJO CLAVE: Antes de aceptar una prueba, pregunta sobre sus riesgos y beneficios, incluso si tu médico te la recomienda.
Esto es lo que debes saber:
1. Toda prueba tiene costos y riesgos
Como mínimo, una prueba médica te costará tiempo y podría significar una factura médica considerable. Muchas pruebas que se comercializan directamente a los consumidores, como los estudios de cuerpo entero y los kits de análisis de sangre para hacerse en casa, no están cubiertas por las aseguradoras, y algunas pueden costar varios miles de dólares.
Algunas pruebas de laboratorio pueden implicar solamente la molestia de una extracción de sangre o la incomodidad de recolectar una muestra de orina o materia fecal, pero otras conllevan la posibilidad de causar daño físico. Por ejemplo, un pequeño porcentaje de las personas que se someten a tomografías computarizadas cada año desarrollará cáncer debido a la exposición a la radiación de estos estudios, según (NIH).
Incluso procedimientos relativamente sencillos, como una biopsia o una endoscopía, conllevan riesgos de dolor, infecciones, desgarros, reacciones a la anestesia u otras complicaciones graves.
Además, las pruebas pueden generar ansiedad y estrés mientras los pacientes y también cuando estos no son concluyentes.
“Todas las semanas veo en mi consultorio a pacientes atormentados por los resultados de pruebas que, en realidad, nunca necesitaron hacerse”, dijo la cardióloga , profesora de la Universidad de California-San Francisco y defensora de .
Por ejemplo, si se descubre un quiste, “pasas el siguiente año, dos años, tres años haciéndote pruebas repetidamente para determinar si es benigno o si es cáncer”, explicó Redberg. Ella aconseja a los pacientes evitar las pruebas a menos que tengan síntomas específicos.
2. Una prueba suele llevar a más pruebas y a más riesgos
Una realidad de hacerse una prueba médica es que sus resultados con frecuencia llevan a realizar estudios adicionales y potencialmente más invasivos. Los médicos llaman a esto una “cascada diagnóstica”.
Baute, por ejemplo, planea seguir monitoreando su páncreas con estudios anuales. Para ella, dijo, el costo económico y la ansiedad valen la pena si puede sentir “que tengo el control de mi salud y tengo información”.
Pero Redberg señala un caso extremo, en 2011: después de comenzar un programa de ejercicio, una mujer de 52 años sintió dolor en el pecho y consultó a su médico. El examen indicaba que el dolor era muscular y que tenía bajo riesgo de enfermedad cardíaca. Aun así, su médico ordenó un estudio del corazón para tranquilizarla.
Los resultados llevaron al médico a ordenar otra prueba, durante la cual se produjo un desgarro en una de sus arterias. La mujer tuvo que someterse a una cirugía de bypass de emergencia, sufrió complicaciones y, finalmente, dijo Redberg, “terminó recibiendo un trasplante de corazón, todo por este estudio innecesario que se hizo simplemente para tranquilizarla”.
3. Algunas preguntas sencillas pueden ayudarte a decidir
Antes de aceptar una prueba, es importante conocer sus riesgos y beneficios, incluso si tu médico la recomienda, dijo Redberg.
Sugiere hacerle al profesional de salud —y hacerte a tí mismo— preguntas como:
- ¿Qué voy a aprender de esta prueba?
- ¿Cómo va a ayudar esta prueba en mi atención médica?
- ¿Podría mejorar mi salud sin hacerme esta prueba?
Redberg dijo que los resultados de muchas pruebas, especialmente en su especialidad, la cardiología, terminan llevando a los pacientes de vuelta a los principios básicos de un estilo de vida saludable: alimentarse bien, hacer ejercicio y no fumar. Y esas recomendaciones, señaló, pueden hacerse sin necesidad de una prueba.
Personas y políticas
Si tu seguro de salud cubre una prueba médica, lo más probable es que esa prueba haya cumplido con estándares científicos rigurosamente evaluados que demuestran beneficios para los pacientes.
Las aseguradoras deben cubrir los servicios basados en evidencia que reciben una del U.S. Preventive Services Task Force. Las aseguradoras privadas, así como los planes de Medicaid y Medicare, deben cubrir el costo total de las pruebas preventivas recomendadas.
Muchas pruebas médicas que se comercializan directamente a los consumidores no están cubiertas por las aseguradoras.
Emily Siner, de Nashville Public Radio, contribuyó a este reportaje.
HealthQ es una serie sobre salud de los periodistas Cara Anthony y Blake Farmer, guías accesibles para navegar un sistema de salud que muchas veces no lo es. Es una colaboración entre Nashville Public Radio y 51ÊÓƵ Health News.